Todos pensamos que Trump está empatizando con Europa, se ha vuelto buena persona, no piensa ni comprar Groenlandia, ni invadirla. Igual se conforma con algún destacamento por si le atacan los malos. La realidad es otra. Tampoco quiere las tierras raras de Ucrania y lo de Cisjordania no está seguro de lo que quiere hacer. El tema es desviar todo lo que quería hacer sobre aranceles a Europa. Todos los negocios que tenía previstos se le han ido al garete. La verdad es que se ha enterado que en Groenlandia hay 23.0000 toneladas de litio y 36 millones de toneladas de tierras raras. Él acaba de informarse de las nuevas baterías compactas que se fabricarán durante esta década, sin litio y estas baterías de litio serán obsoletas y con capacidades 6 veces superiores a las actuales. Esta es la pura realidad. A Trump veremos como esta segunda temporada cambiará en su forma de actuar, pero todos sabemos que no podemos fiarnos de él, ya que cuando se actúa de una forma dictatorial, me recuerda a Atila, rey de los hunos, que cuando paseaba con su caballo no volvía a crecer la hierba.
Josep Megías


