Parece se que se ha creado un “chiringuito” de la Ley de la dependencia, con un aumento de puestos de trabajo que agilizan las respuestas y las resoluciones de peticiones de cambios de nivel. En mi opinión los protocolos de selección no están bien resueltos ni son objetivos. El tema de las enfermedades mentales se tienen que tener en cuenta otro tipo de conceptos.
Tengo 3 personas que solicitaron la Ley de la dependencia: a una le pagaron después de fallecida 3800 euros; a la segunda, que vive sola y marcha con silla de ruedas, con 75% discapacidad, no ha pasado de nivel 1; y el tercero, con discapacidad 66 %, es la segunda vez que se solicita, me indican que no necesitan ningún informe que ellos se encargan de diagnosticar si procede el cambio de nivel. Esto me parece que no es la forma de valoración correcta. El último informe del 19-06-2026 dice textualmente: «se trata de un paciente con clínica psicótica. No es autónomo para actividades de la vida cotidiana, necesitando ayuda de una tercera persona para salir a la calle ya que es crónico de la marcha que agrava su estado e implica una mayor independencia, se desorienta y para las actividades básicas de la vida diaria, vestirse e higiene, tiene trastorno crónico de la marcha que agrava más su estado e implica una mayor dependencia».
P.D. Este escrito lo remito a todos los estamentos que puedan ayudar a corregir estas anomalías que se suceden muy a menudo.
Josep Megías


