{"id":7654,"date":"2024-07-01T11:55:30","date_gmt":"2024-07-01T09:55:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/?p=7654"},"modified":"2024-07-01T11:55:31","modified_gmt":"2024-07-01T09:55:31","slug":"banlieue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/banlieue\/","title":{"rendered":"Banlieue"},"content":{"rendered":"\n<p>En Francia, Banliueu es lo que, en nuestro pa\u00eds, conocemos por suburbio, incluso: gueto (en desuso, aunque los hay).<\/p>\n\n\n\n<p>Las diferentes crisis que sufrimos muestran las formas de compromiso de las poblaciones m\u00e1s afectadas en relaci\u00f3n a las pol\u00edticas que desarrollan los gobernantes. Hace tiempo que asistimos a transformaciones que afectan a la cultura de la solidaridad, sobre todo entre la juventud estigmatizada, \u00e9sta que sobrevive con profundas desigualdades y discriminaciones (que en el sector escolar se reconoce como segregaci\u00f3n). Se reorientan, mudan cuando las legislaciones carecen de efectos visibles, ni son concretas.<\/p>\n\n\n\n<p>La intensidad de las movilizaciones electorales var\u00eda seg\u00fan los lugares de origen, seg\u00fan las trayectorias vitales. La juventud tiende a dudar de los m\u00e9ritos de la democracia cuando sufre eternas marginaciones y heridas diarias, producto de las distancias con los poderes o con la capacidad adquisitiva de las generaciones anteriores. El informe Mundial sobre la Felicidad se\u00f1ala la adversidad juvenil en comparaci\u00f3n con otras poblaciones a pesar de coincidir con las mismas preocupaciones: el coste de la vida, la vivienda, la salud&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de pobreza sino de un sentimiento suficientemente contrastado de desprotecci\u00f3n. Cuando el baj\u00f3n financiero de 2008, la econom\u00eda coincidi\u00f3 con una d\u00e9cada de riqueza a base de recortes e inseguridad laboral. Descubrimos una nueva categor\u00eda: la precariedad. Sueldos bajos y el miedo a perder el trabajo, los m\u00e1s remunerados aumentaban la lista de absentismo por estr\u00e9s y agotamiento, explica la profesora Albena Azmanova.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha llegado un momento reaccionario. El escepticismo alimenta un temor conservador que algunos sectores ya denunciaban hace d\u00e9cadas. La consigna m\u00e1gica de llegar a la estabilidad por atajos disciplinarios (\u201cley y orden\u201d) encuentra un terreno abonado cuando las din\u00e1micas burocr\u00e1ticas son implacables. Es la ambig\u00fcedad ligada al culto al individualismo (los individuos aislados son m\u00e1s d\u00e9biles ante los problemas); la duda sobre el futuro promociona el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d y son los migrantes los culpables. No es de extra\u00f1ar que los sindicatos (y por lo general, la clase obrera organizada) est\u00e9n en el ojo del hurac\u00e1n de las tendencias neoliberales extremas. El informe anual de Gallup o el Index Global de Derechos, demuestran c\u00f3mo las libertades b\u00e1sicas van a la baja: se limitan las huelgas, se niegan negociaciones, se encarcelan sindicalistas&#8230; A pesar de moratorias y escudos sociales, los desahucios aumentan de forma proporcional a los beneficios de la banca y los grandes tenedores.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos de izquierda han ido pierden terreno al igual que la derecha moderada, frente a un discurso que descalifica el bienestar de los m\u00e1s fr\u00e1giles con esl\u00f3ganes meritocr\u00e1ticos sobre el esfuerzo y el talento, que valoran la remuneraci\u00f3n seg\u00fan la responsabilidad laboral (mientras, las \u00e9lites dominantes mantienen pr\u00e1cticas clientelares, como son las puertas giratorias). La hip\u00f3tesis de una \u00abrevoluci\u00f3n de terciopelo\u00bb que impida el ascenso de la extrema derecha a las urnas resulta improbable.<\/p>\n\n\n\n<p>Asistimos a una verdadera inversi\u00f3n en la tendencia de voto de la juventud, una \u00abmayor\u00eda silenciosa\u201d. El miedo a la p\u00e9rdida de estatus social aumenta los instintos de estabilidad, el fen\u00f3meno ahora atraviesa todos los estratos: las promesas de igualdad no son suficiente est\u00edmulo ni convencen. La vida c\u00f3moda ya no es cre\u00edble ni siquiera para la poblaci\u00f3n universitaria, provoca indiferencia o rabia. Ya no importan los sue\u00f1os. El paro juvenil en el reino de Espa\u00f1a es el m\u00e1s alto de Europa, el aumento del coste de la vida es la principal preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad alfabetizada ha tocado techo: ya no es necesario comprender las cosas, s\u00f3lo usarlas, como el tel\u00e9fono m\u00f3vil o el coche. El escenario es una mayor\u00eda desinteresada (y orgullosa de estarlo). La desconfianza econ\u00f3mica debilita los entornos, hace preservar lo que tenemos sin dejar tiempo ni energ\u00eda para pensar qu\u00e9 nos gustar\u00eda ser y c\u00f3mo llegar a hacerlo (un estudio reciente rebela que las letras de las canciones se hacen m\u00e1s angustiantes y obsesionadas).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El objetivo principal para no ser manipulados, comenta Jos\u00e9 Antonio Marina, es conocer la realidad para comprenderla y tomar buenas decisiones: la tiran\u00eda pol\u00edtica, la esclavitud laboral, la discriminaci\u00f3n de la mujer para que se quede en casa, el abandono de los ancianos, la conquista como fuente de riqueza, no son buenas soluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1 que mejorar la visi\u00f3n de la gobernanza incentivando las organizaciones colectivas, en los barrios, en \u00e1mbitos institucionales abiertos, como lo son las escuelas y las asociaciones (esplais, espacios conciliadores, bibliotecas, iglesias, centros de cuidado para tantos malestares), donde nos socializamos, donde establecemos v\u00ednculos para reconocer e integrar nuestras diferencias, donde se construyen relaciones de cooperaci\u00f3n, formas de aprender para sentirnos ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"background-color:#030000\" class=\"td_text_highlight_marker\">Francesc Reina<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Francia, Banliueu es lo que, en nuestro pa\u00eds, conocemos por suburbio, incluso: gueto (en desuso, aunque los hay). 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