{"id":4549,"date":"2021-12-17T10:13:00","date_gmt":"2021-12-17T09:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.areabesos.com\/diario\/?p=4549"},"modified":"2021-12-20T10:14:34","modified_gmt":"2021-12-20T09:14:34","slug":"la-gestion-de-los-derechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/la-gestion-de-los-derechos\/","title":{"rendered":"La gesti\u00f3n de los derechos"},"content":{"rendered":"\n<p>Conversando con Jaume Funes, quien fuera adjunto, hace alg\u00fan tiempo ya, del S\u00edndic de Greuges de Catalunya, en la tarea de los Derechos de la Infancia, nos acud\u00edan algunas reflexiones: como la dificultad por defenderlos, por mucho que sean visibles. Garantizar la equidad sigue siendo un reto en nuestras sociedades, mucho m\u00e1s reactivas que garantistas. La complejidad juega, aqu\u00ed, un papel primordial, comprenderla es una necesidad casi indiscutible, por eso, frente a lenguajes simplistas que atrapan con sus discursos del desorden, deberemos esforzarnos para oir mejor y mirar m\u00e1s all\u00e1 de lo que se ve.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguir la l\u00f3gica del poder nos conduce a confiar que la Justicia, por ejemplo, lo va a arreglar todo; pero las noticias que nos llegan diariamente (y las que no) siguen demostrando que hay mucho responsable suelto y que la gente sancionada puede llegar a ser v\u00edctima de grandes atropellos. Las felicidades del mercado, esas que se compran y se venden, suelen ser violentadas si el precio que se paga no es justo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las miradas proteccionistas, aunque absolutamente necesarias son, a la vez, insuficientes. Si en el mundo faltan sillas para mucha gente, es porque alguien las ha robado y eso no puede quedar impune. A pesar de que la realidad es dif\u00edcil de fragmentar, seguimos teniendo graves dificultades por conectar una u otra manera de actuar aunque, aparentemente, tengan el mismo objetivo. Entre buscar infractores y atender a las v\u00edctimas hay un campo que se hace necesario: acoger m\u00e1s que derivar, reconocer m\u00e1s que encasillar, acompa\u00f1ar m\u00e1s que conducir, descubrir la atenci\u00f3n que hace falta sin imponer largas listas de espera. A eso se le llama dar una buena atenci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la gesti\u00f3n del conflicto, la asimetr\u00eda y la indiferencia son argumentos muy s\u00f3lidos que se esconden tras una deficiente construcci\u00f3n del otro; una mala comparaci\u00f3n que se salda con la b\u00fasqueda de culpables. En el \u00e1mbito de la vulneraci\u00f3n de legitimidades, etiquetar a las personas es una f\u00f3rmula que acostumbra a fijar falsedades: colocar lo feo frente a lo deseable, hablar de maltrato y no de respeto, de conflicto y no de convivencia. Seguir un protocolo r\u00edgido, encorseta, encuadra, estigmatiza; resaltar lo negativo puede resultar bueno para justificar el trabajo pero no para quien precisa alivios.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacen falta pol\u00edticas reflexivas, menos sofistas, m\u00e1s abiertas y flexibles que miren hacia adelante. Lamentablemente, hay muchas instituciones, organizaciones y grupos que generamos v\u00edctimas al no esforzarnos lo suficiente con quien lo pasa mal. La necesidad period\u00edstica de exagerar&nbsp; las informaciones, el fomento del odio a trav\u00e9s de las redes sociales, simplificar los argumentos y las soluciones, recrearse en los pasados dolorosos\u2026 Todo muy poco \u00fatil para amparar, para establecer una \u00e9tica de la alteridad basada en la sensibilidad del rostro, como dec\u00eda Levinas, ese criterio moral, requisito imprescindible para las buenas pr\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que el mayor logro de la humanidad es el cuidado del pr\u00f3jimo, lo confirm\u00f3 Margaret Mead al descubrir un f\u00e9mur roto, luego compuesto. Una condici\u00f3n humana que pasa por alto la falta de agradecimiento es el derecho a la generosidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la declaraci\u00f3n de Ginebra de 1923,&nbsp; la fundadora de Saved the Children, Englantyne Jebb, sugiri\u00f3 que educar en el sentimiento significaba poner los cimientos para una mayor humanidad. Gracias Josep Mar\u00eda Puig,&nbsp; a Roser Batlle, activa defensora del aprendizaje a trav\u00e9s de la ayuda, volvemos a reconocer un derecho tan b\u00e1sico como comer: ser estimadas-valoradas-queridas\u2026 El derecho a opinar, a relacionarnos, a no tener que soportar adultos horribles, sugiere convivir m\u00e1s all\u00e1 del n\u00facleo familiar, con aquellos que nos respetan y no se olvidan de recordarnos que para llegar a ser, necesitamos a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que el concepto m\u00e1s noble de la educaci\u00f3n sea poner nuestras mejores cualidades al servicio del pr\u00f3jimo. Puede que sea \u00e9ste el mayor requisito para mejorar la sociedad. Nadie es tan pobre como para no ofrecer nada. Trabajar para evidenciar que nos necesitamos es defender en com\u00fan los derechos compartidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguir levant\u00e1ndose de las ca\u00eddas en nuestro camino cuesta mucho m\u00e1s a unas personas que a otras. Como bien dice el amigo Jaume: llenemos de sentido las ideas. Las desgracias acompa\u00f1an, normalmente, a quienes viven en desgracia, con sus entornos igualmente desgraciados, mezclados entre la escasez y las nadas. A todo esto, conviene recordar que hay intervenciones que se empe\u00f1an en transformar los contextos que provocan los problemas.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"background-color:#010c11\" class=\"td_text_highlight_marker\">Francecs Reina<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conversando con Jaume Funes, quien fuera adjunto, hace alg\u00fan tiempo ya, del S\u00edndic de Greuges de Catalunya, en la tarea de los Derechos de la Infancia, nos acud\u00edan algunas reflexiones: como la dificultad por defenderlos, por mucho que sean visibles. Garantizar la equidad sigue siendo un reto en nuestras sociedades, mucho m\u00e1s reactivas que garantistas. 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