{"id":3353,"date":"2021-07-23T10:05:54","date_gmt":"2021-07-23T08:05:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.areabesos.com\/diario\/?p=3353"},"modified":"2021-07-23T10:05:56","modified_gmt":"2021-07-23T08:05:56","slug":"la-magia-de-tu-paisaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/la-magia-de-tu-paisaje\/","title":{"rendered":"La magia de tu paisaje"},"content":{"rendered":"\n<p>Las voces que envuelven el escenario son una cosecha de verbos que se delinean dej\u00e1ndose llevar mientras pasa el dia.<\/p>\n\n\n\n<p>La personalidad de tu atm\u00f3sfera habita en el rescoldo de los valles, donde asistes al milagro cotidiano de un canto plumado de gorjeos y silbos, eufon\u00edas y asonancias en cascada audible de Carablancas que recorren el d\u00eda entre frondas indulgentes. M\u00e1s all\u00e1, narrar\u00e1n parrafadas imposibles cotorras y Lapas, se oir\u00e1 el buche de la urraca, el maullido del Zopilote, el roncar de gamos, el gangueo de los gansos, el gruir de grullas\u2026 Bruares vacunos despertar\u00e1n el rugido del puma, el berreo de venados mientras ladran sus celos junto a las hembras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Pero nada m\u00e1s sentido que los arrullos mel\u00f3dicos de tus perros cuando asomas por el camino provocando una locura de melod\u00edas arboladas que son secuencia y pauta, tono y timbre, gram\u00e1tica sonora y alegre en concierto amarillo inconcebible.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcando las lindes del silencio, deletreas las nuevas sem\u00e1nticas, percibes el estallar del fraseo que esboza la composici\u00f3n de la campi\u00f1a, la resta de los ruidos, el sosiego en la monta\u00f1a, el rumoreo del rio. Paseas por los caminos y sientes en el reclamo de tus amigos unas s\u00edlabas trenzadas bajo esa alquimia que matiza el orden invisible del esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>El atardecer trae una tormenta que se aparece por el horizonte, y con retumbo de trueno resuena tambi\u00e9n el monte en la garganta trayendo la primera lluvia, la primera hierba, alas que siempre suenan. Vuelve el azar, el agua escondida entre los que beben. Cada gota, cada beso de roc\u00edo, cada nube\u2026 Nada viste m\u00e1s, es el verdadero puente que conecta todo con todo, mucho m\u00e1s que el primer abrazo, que la m\u00e1s larga caricia, <strong>nuestro m\u00e1s bello v\u00ednculo<\/strong> en la desembocadura de las lenguas donde el r\u00edo sonr\u00ede en partitura sumergida <strong>fecundando<\/strong> la necesidad: los \u00e1rboles y los animales llegan a tu jard\u00edn y se mezclan con las ra\u00edces. Nadie puede impedir tal alianza, un acto tan enramado.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza a anochecer, la oscuridad elige sus luces, macera los pigmentos: y glillean los grillos, errea el Zarapito, exhiben su paciencia los ululantes mochuelos, la mara\u00f1a parloteante de la abubilla en vuelo. Con la noche, el diccionario tonal recorre las estridencias por o\u00eddos con lupa: croan las ranas, ga\u00f1e el zorro pel\u00f3n, arr\u00faan jabal\u00edes. Del murmullo continuo que lo cubre todo con su manto sonoro, la bulla nocturna se ha expandido por los campos como un tel\u00f3n de fondo que todo lo tapa. Los paisajes m\u00e1s limpios, en tus manos, suenan m\u00e1s lentos, en lugares m\u00e1s escondidos, a horas m\u00e1s lejanas. Cerca, el Guanacaste se viste de anfitri\u00f3n con sus mejores galas para disfrutar miles de luci\u00e9rnagas que danzan al son de acordes de invierno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El grito azul de la alondra visita tu alborada, y todo vuelve a empezar. <strong>E<\/strong>n<strong> este breve despunte de humedades, para que todo vuelva a su cauce,<\/strong> toca recuperar las palabras de tu mundo, vastas armon\u00edas cargadas de sonidos producidos por la actividad de lo que ah\u00ed est\u00e1 pasando. La naturaleza trae otros lenguajes, su aportaci\u00f3n humilde en las horas de calor, el zumbido de los insectos: melopea de moscardones y abejorros, el secreto estridular del alacr\u00e1n\u2026 El espacio sigue alerta y tu casa se invade de datos. La serenidad rompe un preludio de acorde seco, disonante,&nbsp; el discreto chasquido de un oso hormiguero, el grito destemplado de un Armadillo. La claridad ba\u00f1a el herbazal ya hu\u00e9rfano de sombra. Me llega el recuerdo de los prados vivos, el v\u00e9rtigo de tu ausencia, cartograf\u00eda que trazamos con los dedos del amor sin que haya fronteras que defender m\u00e1s all\u00e1 de la&nbsp; inmensidad extraordinariamente grande de tus l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi inter\u00e9s, ahora, se alborota y ondea en el patrimonio an\u00edmico de visiones y recreaciones donde siempre hay sitio para la sorpresa; para invitarte a una sinfon\u00eda del bosque como la Pavana delicada de Faure. Ah\u00ed me sorprende una callada melancol\u00eda que hace lamentar el tiempo que dejamos atr\u00e1s: el puchero a fuego lento, el aroma a caf\u00e9, el olor de la guayaba, el sabor de la granadilla y del mam\u00f3n\u2026 El bisbeo del colibr\u00ed, el bramido del Congo, los carraspeos de loras, siseos del mart\u00edn, el zureo de <strong>palomas, el <\/strong>relincho de<strong> &nbsp;Pitos reales <\/strong>entre el dormidero de<strong> milanos negros\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1, por pastizales, entre altos Guayacanes de madera dura y flores hermosas, entre Indios desnudos de verdes boticas, Madro\u00f1os dulces y Jabillos, el bordoneo del Tuc\u00e1n, el bufido del Ocelote. La otra gran secci\u00f3n entonada por plantas ser\u00e1 interpretada bajo el parloteo continuo de orqu\u00eddeas, Pitayas, flor blanca y S\u00e1bilas junto a hormigas y moscas, &nbsp;escarabajos, saltamontes y mariposas\u2026 El espect\u00e1culo, mirada y escucha necesarios, se vuelve esencia porque para vivir hay que respirar y eso va directo al coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia tiene un grav\u00edsimo problema si pretende convertirse, por un disparatado prestigio social, en nuestro \u00fanico salvavidas; &nbsp;no puede definir lo que tiene delante. El horizonte del futuro tiene m\u00e1s de adivinaci\u00f3n que ese intento arrogante de prospectar la realidad. Por honradez, hace falta una oportunidad po\u00e9tica para continuar con los anhelos, una definici\u00f3n creadora m\u00e1s tranquila, donde lo art\u00edstico tenga entrada como el producto m\u00e1s elevado de la emoci\u00f3n. La vida se mantiene por la espontaneidad de las jardineras y forestales, de las maestras y veterinarias, et\u00f3logas o bi\u00f3logas que trabajan con los pies en la tierra. El aprendizaje de lo esencial es un acto de madurez, vivir con pasi\u00f3n e intensidad el gozo honesto, la curiosidad de quien sabe. Con su &nbsp;imaginaci\u00f3n de artistas, representan la verdadera esperanza para hacer un universo m\u00e1s hermoso pero, sobre todo, m\u00e1s deseable y posible. Quien convive con \u00e1rboles tiene poderes. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque partieron aquellos crep\u00fasculos, lo que vive en el aire ya es eterno. La ciencia del alma, el arte de la investigaci\u00f3n, han creado una teor\u00eda general del paisaje, un gerundio permanente: amando.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"background-color:#010a0e\" class=\"td_text_highlight_marker\">Francesc Reina<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las voces que envuelven el escenario son una cosecha de verbos que se delinean dej\u00e1ndose llevar mientras pasa el dia. La personalidad de tu atm\u00f3sfera habita en el rescoldo de los valles, donde asistes al milagro cotidiano de un canto plumado de gorjeos y silbos, eufon\u00edas y asonancias en cascada audible de Carablancas que recorren [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1602,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[139],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3353","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinio"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3353"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3354,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3353\/revisions\/3354"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}