{"id":2139,"date":"2020-11-30T10:43:25","date_gmt":"2020-11-30T09:43:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.areabesos.com\/diario\/?p=2139"},"modified":"2020-11-30T10:43:28","modified_gmt":"2020-11-30T09:43:28","slug":"anatomia-del-ruido-para-una-urgente-caligrafia-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/anatomia-del-ruido-para-una-urgente-caligrafia-del-silencio\/","title":{"rendered":"Anatom\u00eda del ruido. Para una urgente caligraf\u00eda del silencio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este estallido incesante nos ha llenado todos los huecos hasta hacerlos desaparecer. Enmudecer no es s\u00f3lo callarse. Dicen los budistas que somos responsables del ruido porque la armon\u00eda no es posible sin una mente apacible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien calla otorga reza el dicho, una perogrullada tan enorme que alguna mala intenci\u00f3n debe ocultar. Se trata de una omisi\u00f3n admitida social y culturalmente, un signo inequ\u00edvoco de que se debe aceptar lo que el otro est\u00e1 diciendo, aunque pocas veces sea cierto.&nbsp; Escuchar sin abrir la boca a veces es signo de que el de enfrente va a la deriva y se le intenta ayudar a tener m\u00e1s claridad, tambi\u00e9n nos puede dejar en la m\u00e1s absoluta mudez el esc\u00e1ndalo de la mentira, del resentimiento, lo agresivo al pronunciar una recriminaci\u00f3n, la fuerza invasora que avasalla a los m\u00e1s fr\u00e1giles. La mordaza de un mundo desconcertado, la ansiedad, la codicia, la eterna dependencia de las mayor\u00edas ocultadas., todo eso no dispensa a quien pretende encumbrar otras intenciones para hacer ver a los dem\u00e1s (o a quien corresponda) s\u00f3lo lo que les interesa que crean. Nos han dicho que se puede ocultar la certeza ateni\u00e9ndonos al c\u00ednico presupuesto de que los dem\u00e1s no deben, o no saben, o no pueden hacer uso de su intuici\u00f3n (que es, por cierto, nuestra gran sabidur\u00eda, como dice el fil\u00f3sofo Vattimo). Hablar o no hablar son dos formas de discreci\u00f3n donde se suele atisbar sin mayor esfuerzo qui\u00e9n reconoce a los dem\u00e1s.&nbsp; S\u00f3lo puede convivir con el recato quien est\u00e1 en paz (en s\u00e1nscrito: mudez). Caligraf\u00eda invisible del sonido, la inmensa mayor\u00eda de las sentencias fueron dise\u00f1adas para el control de los pensamientos, las actitudes y los h\u00e1bitos de las gentes, siendo el p\u00falpito de las iglesias su principal foco de difusi\u00f3n y los calabozos, la farmacia de los pobres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">John Cage, m\u00fasico vanguardista, compuso la pieza <em>4\u201933<\/em> hace 75 a\u00f1os, trat\u00f3 de lograr un momento de reserva absoluta sin conseguirlo; en su propio encierro percibi\u00f3 dos estridencias, una aguda -su sistema nervioso- y otra grave &#8211; su sangre circulando por su cuerpo. Pero no es lo mismo oir el latido del coraz\u00f3n, el sonido de nuestra respiraci\u00f3n o el simple susurrar del viento, que el rugir de esos aviones que obliga a los animales del mar del Norte a alejarse para sobrevivir. No es lo mismo el mutismo f\u00e9rtil de la conciencia pastando en el alma, o ese otro que est\u00e1 alerta para decir: es esto\u2026esto., como dir\u00eda el pensador anarquista Paul Goodman.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suenan tiempos de hermetismo para poder mediar, para poder entender algunas cosas del mundo, algunas cosas del arte, algunas cosas que pasan entre las personas. Hay momentos en que las palabras son las que m\u00e1s bulla montan provocando el punto y aparte, esas manchas necias arrojadas en medio de un dibujo. El amor propio es una forma apacible de estar en la sociedad que no necesita la verborrea, la exhibici\u00f3n, el serm\u00f3n o el discurso grit\u00f3n. Qu\u00e9 tremendo esfuerzo disimular las verdades con mentiras sonoras. Enorme bondad y sacrificio aguantar la discreci\u00f3n legal, el chit\u00f3n administrativo de la burocracia.&nbsp; Bajo la misma tormenta no todo el mundo sufre igual: s\u00f3lo 3 de cada 10 j\u00f3venes tienen empleo, uno de cada 5 vive en la miseria, lo dem\u00e1s son sueldos m\u00ednimos, desahucios y ayudas injustas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay quienes se est\u00e1n lucrando mucho en estos tiempos, crean bullicio desde sus escaparates de la nada para apartar la atenci\u00f3n de lo m\u00e1s urgente, y aunque la seguridad sigue marcando el objetivo, la felicidad, la libertad o la justicia corren el riesgo de ser cosas suced\u00e1neas. Habr\u00e1 que fijarse mucho m\u00e1s en las etiquetas antes de opinar. Cuando en el lenguaje musical un silencio aparece en el pentagrama nos est\u00e1 indicando que no debemos tocar esa parte. Este dato representa un enorme aguacero \u00e9tico, escenario adecuado para comprender l<em>a Intelligentsia<\/em>, escuela de desafecto agrupada por algunos ide\u00f3logos, intelectuales, publicistas, especuladores, pol\u00edticos, arist\u00f3cratas, aprendices de cortesanos, intermediarios todos; una \u00e9lite min\u00fascula, un pu\u00f1ado de privilegiados al margen, sustancia gris que corona la delgad\u00edsima c\u00faspide de una pir\u00e1mide donde los dem\u00e1s seguimos en la base sin haber dejado nunca de remar. Hay veces que deber\u00edamos, tal vez, prodigar m\u00e1s el voto de silencio, para decir menos y escoger mejor, para que lo que se diga tenga valor, o como poco, algo que alegar contra lo in\u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"background-color:#010e14\" class=\"td_text_highlight_marker\">Francesc Reina<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este estallido incesante nos ha llenado todos los huecos hasta hacerlos desaparecer. Enmudecer no es s\u00f3lo callarse. Dicen los budistas que somos responsables del ruido porque la armon\u00eda no es posible sin una mente apacible. Quien calla otorga reza el dicho, una perogrullada tan enorme que alguna mala intenci\u00f3n debe ocultar. 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