{"id":1647,"date":"2020-10-08T06:43:21","date_gmt":"2020-10-08T04:43:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.areabesos.com\/diario\/?p=1647"},"modified":"2020-10-08T11:46:53","modified_gmt":"2020-10-08T09:46:53","slug":"coda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.areabesos.com\/diario\/coda\/","title":{"rendered":"Coda"},"content":{"rendered":"\n<p>Ibas para aqu\u00ed y para all\u00e1 con tu pre\u00f1ez a cuestas, cada vez m\u00e1s gorda. Tu&nbsp; barriga llena, dura como un tambor, tus pechos de verano m\u00e1s grandes, pronto har\u00edan leche, verdadera magia. Un hechizo, ese, por donde saldr\u00eda una criatura entera, con sus manos arrugadas, sus ojillos achinados, sus labios temblorosos. Aunque para las madres todas las ni\u00f1as son bonitas, ella lo ser\u00e1 de veras.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegar\u00eda fruto de esas caricias que desmigan la luna entre versos y quejidos felices bajo un techo de nubes y sol. Despu\u00e9s del caf\u00e9 junt\u00e1bamos las bocas, nos met\u00edamos en la habitaci\u00f3n y ech\u00e1bamos a los perros para lamernos las heridas del d\u00eda. Destap\u00e1bamos las ropas y se liberaban todos los olores, aromas de humedad que abr\u00edan excitantes ganas de curiosear los arroyos m\u00e1s ocultos. Con las manos nos vest\u00edamos la piel, como quien busca algo enterrado, y lo encontr\u00e1bamos al son de una danza antigua: inflado, rojo, empapado. Esa fragancia inundaba el coraz\u00f3n del bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>Y llegar\u00eda toda esa carnecita, rotunda, pura. Un d\u00eda te pondr\u00edas de parto, una ma\u00f1ana temprana, c\u00e1lida. Coda quedar\u00e1 quieta, esperando. T\u00fa con el vientre enroscado entre duelos. Salt\u00f3 el tap\u00f3n, sali\u00f3 el agua, y la ni\u00f1a quedar\u00e1 sin poder nadar, preparada para el gran salto. Ya viene, declaran. Respirar\u00e1s, primero profundamente, luego a r\u00e1fagas. Te coger\u00e9 las manos y dir\u00e1s: qu\u00e9 contenta, pero duele. Resoplar\u00e1s muy seguido, fuerte, mover\u00e1s las caderas de aqu\u00ed para all\u00e1, y yo te dir\u00e9 que el da\u00f1o se olvida pronto. Las hijas son de las madres, las llevan encima, salen de ellas, pero proclamar\u00e1s, generosa,\u00a0 que yo tambi\u00e9n tendr\u00e9 algo que ver. Te atender\u00e1 una mujer de cabello plateado, de tez blanca, de manos firmes, pertenece a ese gremio de personas que ayudan a colocar, a distribuir, a proteger ilusiones, sobre todo a proteger, a embalar, a parir; s\u00ed, su cara severa se intuye llena de sabidur\u00eda. Hay otras mujeres conocidas, a alguna le gusta hacer bromas y r\u00ede, y te har\u00e1 sonre\u00edr. C\u00e1ndida y lenta ir\u00e1 hacia ti y t\u00fa le alargar\u00e1s los brazos y te entregar\u00e1s como si fuera tu madre. Gemir\u00e1s desde dentro, abierta de par en par, recobrando el aliento. Tu cara sudada en dolosa vigilancia, el cabello alborotado; serrar\u00e1s los dientes, y dar\u00e1s un grito desgajado que har\u00e1 da\u00f1o al o\u00edrlo. Avisar\u00e1n que se ve la cabecilla y la se\u00f1ora pondr\u00e1 sus brazos bajo tu tripa, de all\u00ed de donde sale la vida, lila como un pescadito. Coges mucho aire y das un llanto largo, con el cord\u00f3n colgando, lacio. Te la colocar\u00e1n sobre la barriga hinchada, entre las monta\u00f1as de tus senos de verano\u00a0 ver\u00e1s sus u\u00f1as, sus piernecitas encorvadas. Ahora tu risa es brillante y contagiosa cuando notas esa mariposa tierna. Entonces caer\u00e1 la placenta. Nuestra cr\u00eda mamar\u00e1, chupa que chupa, como una ternerita. Durante unas noches lloraremos en silencio como cuando hac\u00edamos el amor. Coda es una pieza musical que se repite, al final, por ser muy agradable, es la conclusi\u00f3n m\u00e1s brillante que se a\u00f1ade a un poema. Dentro de Coda estamos t\u00fa y yo, sobre t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"background-color:#101011\" class=\"td_text_highlight_marker\">Francesc Reina Peral. Pedagogo<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ibas para aqu\u00ed y para all\u00e1 con tu pre\u00f1ez a cuestas, cada vez m\u00e1s gorda. Tu&nbsp; barriga llena, dura como un tambor, tus pechos de verano m\u00e1s grandes, pronto har\u00edan leche, verdadera magia. Un hechizo, ese, por donde saldr\u00eda una criatura entera, con sus manos arrugadas, sus ojillos achinados, sus labios temblorosos. 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